El fenómeno Partai

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Por: Federico Blank aka Ordep Zerep

Es bien sabido que Venezuela atraviesa la peor crisis económica de su historia contemporánea, lo cual ha incidido de manera negativa en todos los aspectos de la vida cotidiana de la gran mayoría de su población. Hace 10 años atrás, algunas pocas productoras de eventos de música electrónica traían constantemente artistas extranjeros a presentarse en diversas ciudades del país, muy a pesar de la ola de violencia que había sacudido la escena durante gran parte del primer decenio de los años 2000.

Para aquel entonces ninguna marca prestigiosa quería involucrarse con nada que tuviese que ver con música electrónica, ya que, temían teñirse de sangre y ver su imagen perjudicada por tal motivo, sin embargo, unos cuantos amantes de la movida actuaban de forma independiente y con recursos limitados para poder seguir presentando una oferta cultural de calidad para los habitantes de Venezuela adeptos a la música electrónica. Entre ellos podría nombrar a los under High Events o ITR Crew (en polos opuestos) entre otros, e incluso productoras de conciertos consolidadas como Evempro, estos últimos vislumbraron y apostaron por un nuevo nicho de mercado en el segmento de la electrónica.

En ese entonces, los productores de eventos se enfrentaban principalmente con dos problemas: El primero era que muchos artistas reconocidos no querían venir porque tenían miedo tras la balacera que tuvo lugar en el Poliedro de Caracas cuando trajeron a Carl Cox en el 2007. El segundo era el control de cambio, no era fácil conseguir Dólares a un precio razonable para traer artistas y poder obtener una ganancia en el proceso; actualmente es relativamente fácil conseguir Dölares pero a precios astronómicos de Dolartoday. Cada vez se hace más complicado poder traer artistas importados a tocar a Venezuela, y sin lugar a dudas lo sigue siendo, sin embargo aún existe gente que apuesta por la escena electrónica venezolana, en este caso me refiero a una de las productoras más destacadas del momento: Delete con su marca Partai.

Muy a pesar de que poco conozco personalmente sobre sus organizadores, he sido testigo digital de su trayectoria como productores de eventos. Partai comienza sus operaciones en el año 2012 haciendo fiestas en Valencia y Tucacas con uno que otro artista internacional y poniéndole bastante empeño a los detalles de producción. En poco tiempo se hicieron un buen nombre, al punto que comienzan a exportar la marca realizando eventos en Aruba en el Electric Festival, en República Dominicana, y en Panamá también (quizá me deje algo por fuera). Inicialmente pensaba que tenían algo que ver con los dueños de un extinto local de Caracas el cual también se llamó Partai a principios de los 2000 y que se ubicaba en el C.C. Macaracuay Plaza, pero después de indagar un poco resultó ser pura coincidencia según mis informantes. Al pasar el tiempo siguieron haciendo más y mejores eventos al punto que lanzaron su primer festival en la isla de Margarita en el 2014, el cual fue todo un éxito.

partai 2017

 

Aterrizamos en el 2018 y se puede afirmar que Partai es quien lleva la batuta produciendo festivales de música electrónica en Venezuela al tiempo que marcan pauta en Latinoamérica, creando tendencia con su calidad de programación y montaje.

Parece irónico pero no puedo hablar de primera mano porque nunca he ido a una Partai, asi como suena, por cosas de la vida me ha sido casi imposible. Del 2013 al 2015 cada vez que hacían una fiesta no podía ir porque tenía que trabajar en mi discoteca en el Hotel Hacienda El Recreo, específicamente tocando en la sala La Conceptial y gerenciando el lugar en si; y a partir del 2016 me fui de Venezuela por un tiempo por lo que por razones obvias también me fue imposible asistir a alguno de los eventos y festivales que hicieron en ese entonces. Sin embargo, para este año 2018 si me encontraba en Caracas, y a decir verdad tenía bastantes ganas de ir, pero tampoco pude en esta ocasión.

En la próximas líneas explicaré el por qué, y también narraré algunas disertaciones sobre el festival en sí

En el momento que lanzaron su primera pre venta (a través de sus redes sociales) los contacté y me informaron que el paquete tenía un costo de 250$ e incluía 3 noches de habitación en el Hesperia de Margarita, todas las comidas, entradas al festival y trasporte aeropuerto-hotel, hotel-aeropuerto. En principio me pareció un precio súper razonable teniendo en cuenta que he ido a festivales de música electrónica en otros países y tengo bastante claro el costo del caché de los artistas y la producción en si, al igual que una buena habitación en un hotel de 5 estrellas. No me animé a hacer la transferencia en el momento porque aún no sabía con quién iría al festival, y obviamente el paquete de los 250$ era en una habitación compartida, así que me dormí en los laureles, el tiempo pasó, y los boletos baratos de avión desaparecieron.  Al cabo de un tiempo, los paquetes dejaron de estar en preventa y se elevaban en algunos casos a 500$ por barba… En este punto comenzó el primer shock colectivo.

En algún momento consideré la opción de ir en ferry, pero la descarté casi de inmediato ya que se pierde mucho tiempo en el proceso y por cuestiones laborales tenía que salir el viernes y volver el lunes a más tardar, lo cual se me complicaba bastante para ir en ferry. Conseguí un buen grupo de panas que iban pero planeaban quedarse casi 10 días en Margarita, y sinceramente no era una opción para mi en estas fechas… A ver, si podría echar carro con mis obligaciones, pero que va, no es el deber ser. Así que en definitivas cuentas, me quedé en Caracas un poco desesperado viendo los videos que iban subiendo a las redes sociales durante el fin de semana. Afortunadamente pude descargar un rato la noche del sábado tocando un rato en Suka con los bros Cristóbal ON y Daniskua (capo del templo), lo cual me bajó un tanto la ansiedad que me producía las ganas de estar de fiesta en Margarita. La fiestica se nos prolongó hasta el domingo, y ahí ya en horas de la mañana estaba casi “dilutional”, decía que me quería ir como fuese, hasta coqueteé con la fantasía de llegar en helicóptero a la fiesta, obviamente no iba a suceder…

Partai 2018

 

Realmente tenía muchas ganas de escuchar a los Matinez Brothers, y obviamente también al resto de los artistas internacionales como Joseph Capriati, Marco Carola, Joey Daniel, Andre Buljat, Hugo Bianco, Salomé, Jesse Calosso, Jean Pierre, y también a algunos de los nacionales, que generalmente son los mismos en todas las ediciones de Partai (con alguna que otra variación de cuando en cuando). El hecho es que esta gente llenó hasta el último rincón del festival y se montaron un fiestón de 3 días que como decía su eslogan #nuncaolvidaras.

Una de las cosas que más resonaron por Caracas el fin de semana entre los que no estuvimos en Partai fue el menú de bebidas del festival y sus respectivos precios. ¿Una cerveza un millón, cien millones una botella de Blue Label? nadie se lo podía creer, pero al hacer el cambio en Dólares te das cuenta que no hay mucha diferencia con lo que cobran en cualquier festival o discoteca de algún país desarrollado. Realizar un evento de esta magnitud requiere de una fuerte inversión, un plan de marketing súper eficiente, y una excelente capacidad de ejecución, todo esto cuesta bastante dinero. Lamentablemente, si la gente quiere eventos de calidad, ese es el precio que hay que pagar.

Por el contrario, cuando se analiza la situación del venezolano profesional promedio del 2018 que no tiene acceso a ingresos en moneda extranjera, vemos otra realidad paralela. La raíz raver de toda esta cultura ha transmutado en varios espectros, uno de ellos  de una fase accesible para todos a una fase asequible para solo algunos. No quiero entrar en temas de economía, cada quien que saque sus propias cuentas, el hecho es que este festival no está hecho a la medida de muchos bolsillos venezolanos que pudieran ser público asistente en otras circunstancias.

El caso más asequible era comprar la entrada del día, quedarse en casa de un amigo/a, y lanzarse la rumba con una botella de ron de 5 palos… Pero entre pitos y flautas, para lazarte esa party “recortada” necesitas al menos 20.000.000 de BsF. Lo cual sigue siendo un lujo para muchos que antes quizás no lo era. La hiperinflación ha destruido la capacidad de consumo de todas las clases sociales en el país, por esto resulta impresionante ver la capacidad de venta que tuvieron, todo un éxito tomando en cuenta lo antes mencionado. Hoy en día cualquier venezolano no puede ir de rave, es más, los raves o festivales electrónicos se convirtieron en eventos para venezolanos con dinero, y extranjeros que ven una buena oportunidad de pasar unas buenas vacaciones a un precio muy razonable (sin contar boletos aéreos).

La verdad es que no quise dejar pasar por alto el hecho de “reseñar” (aunque es difícil porque no estuve ahí) o por lo menos hacerles una crónica de lo sucedido. Al fin y al cabo, este año demostraron que son el mejor festival de música electrónica de Venezuela. Según se aprecia en los videos publicados por el público y la productora, el escenario y el sistema de sonido fueron monumentales, al igual que la logística y el servicio. Algunos asistentes reportaron algo de retraso en el acceso al evento, pero es algo normal en un festival de estas dimensiones. Es importante destacar que en todo momento hubo dos fiestas muy diferentes, la que había frente al discplay y la fiesta del backstage, dos realidades, dos Venezuelas muy diferentes con una misma pasión: la música electrónica.

Según me informaron, a nivel musical los Martinez Brothers fueron unos los mejores de la jornada, eso yo ya me lo esperaba, así que fue grata la corroboración del presentimiento. Marco González y Tony Guerra (quienes no participaron este año en el festival, pero si asistieron) votaron favorablemente por el set de Joseph Capriati (según le contaron a dj Lastra) quien me transmitió detalles del acontecer musical experimentado por él y también los comentarios que pudo escuchar de otros dj´s y público en general que asistieron en los horarios en los que él no pudo estar. También se comenta que fueron resaltantes las presentaciones de Jean Pierre y Serge Devant con un sonido bien underground y actual al mismo tiempo. Joey Daniel y Salomé se destacaron en los pool parties. Según me contaron varias personas, Marco Carola aparentemente tuvo algunos problemas técnicos, sobre todo en el after, ¿estaría un poco pasado de vueltas el gran maestro?

En cuanto a los dj´s locales, escuché buenos comentarios de los sets de Rafa Moros, DemenzorHanie, Lend, y Protocluster. En un video de Instagram pude ver a Diego Terán tocando Pasilda de Afromedusa, un clásico latin house comercial de los años 90, en un after totalmente copado con un público que lucía de lo más animado, poseido y energético.

Partai 2017

Ya ha pasado una semana desde que se acabaron los eventos oficiales de Partai y aun es poco lo que se ha dicho al respecto, la gente como que aún está en Margarita bajándole dos, o quizás en remojo en sus respectivas casas… Los pocos que se han dejado ver por Caracas durante el fin de semana aun estaban en modo Partai, en alto voltaje! Mientras tanto, nosotros seguimos aquí, proyectando la cultura electrónica desde esta trinchera digital, y esperamos poder llevarles de primera mano la experiencia en próximas ediciones del festival.





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